OPINIONES
Carta a los compañeros y compañeras del Centro Cultural América Libre, de Mar del Plata, que no se conformaron con reflejar el mundo objetivo y decidieron crear uno paralelo.
Queridos compañeros y compañeras:
Quería felicitarlos por este maravilloso proyecto que ha comenzado a condensarse alrededor del Centro Cultural América Libre. Creo que, tanto el modo en que concibieron y organizaron la recuperación del espacio como los modos que están desarrollando para su actual "gestión", remiten a una estrategia de poder popular constituyente, un poder "otro", construido por periferias sociales, políticas y culturales. Sin imposiciones externas, yo veo allí una construcción original de lo orgánico y de la autonomía más significativa. Un ejemplo de la relevancia que adquiere lo territorial en la construcción de la hegemonía de las clases subalternas.
Creo que se trata de modalidades que hacen que se reproduzcan y enriquezcan los distintos colectivos populares, al mismo tiempo que se produce un colectivo mucho más extenso sostenido en la cooperación voluntaria y con proyecciones transformadoras. Podemos apreciar como los espacios autónomos se coordinan y entrelazan para ir construyendo una nueva institucionalidad, para hacerse poder popular aquí y ahora. Parece ser rotunda la lejanía respecto de cualquier forma de pequeña comunidad cerrada, autosatisfecha y autoreferencial.
Por cierto, es la misma idea de la "toma" la que se vincula a una estrategia política, porque se basa en el protagonismo popular y en la eficacia de lo performativo. Por su puesto, esta idea se contradice de plano con la práctica del sistema que bajo la forma del populismo celebra diversas alienaciones desde lo alto, o desde el progresismo apuesta al elitismo. Claro que también se contradice con el discurso bufonesco de la izquierda vieja (que encuentra su placer más exquisito en el dogma o que simplemente pretende conservar algún privilegio) y con sus eventos siempre sectarios, verticales, fatuos y pedagógicos.
Ya decía Antonio Gramsci que las organizaciones que excluyen la iniciativa de las bases en sus filas no podían abrigar de modo consecuente pretensiones contrahegemónicas. El verticalismo - subordinación y la lucha contrahegemónica se excluyen mutuamente.
Creo, además, que ustedes le están "donando" a todo el campo popular un gesto político esencial: están mostrando que una política popular, emancipatoria, revolucionaria, se funda en la apuesta constante y no en saberes prefabricados y específicos.
Por cierto, también cabe destacar el momento histórico. El Centro Cultural América Libre nace en un marco de revitalización de los viejos fetiches de la democracia capitalista y del conjunto de las instituciones que los administran. Vale doble entonces. Porque se configura un espacio de resistencia y acumulación y a la vez una usina creadora de condiciones para avanzar en el proyecto emancipador (usina creadora de posiciones para librar nuevos combates).
Muchas cosas pueden ocurrir con el Centro Cultural América Libre. Sabemos que el sistema solo recompensa a los que no lo condenan. Por otra parte el riesgo es inherente a la apuesta. Los malabares, en efecto, serán constitutivos de la experiencia. Pero yo estoy convencido de que, pase lo que pase, nada podrá borrar el aporte que ya han hecho en materia de ideas, gestos, acciones y vida plena.
Les agradezco enormemente la productividad política y organizativa y la vocación por caminar realidades cada vez más grandes.
Hasta pronto.
Miguel Mazzeo*
Lanús Oeste, 11 de octubre de 2006
*Miguel Mazzeo es uno de los más importantes intelectuales contemporáneos dedicados a reflexionar sobre las prácticas de los "nuevos movimientos sociales". Desde 1994 ejerce como profesor de Historia en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Desde entonces, fue docente de diversas Cátedras de la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad de Lanús (UNLa). Es miembro del Comité Editorial de la revista Periferias, del Consejo Editorial de la revista Lutas Sociais (Brasil), y promotor de la Editorial El Colectivo.
También ha participado y participa en diversas Cátedras Libres (de Derechos Humanos, Che Guevara, de Estudios Latinoamericanos, John W. Cooke, Pensamiento Latinoamericano, etc..) en Buenos Aires y en el interior del país.
Fue Coordinador Nacional de la Cátedra Libre Universidad y Movimientos Sociales en la Universidad de La Plata (UNLP) en 2005 y de la Cátedra Abierta América Latina en la Universidad de Mar del Plata (UNMdP) en 2006.